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Al Son del Carnaval

CARTA: De aficionado…a “aficionado”

EL RINCÓN DEL AFICIONADO. CARTA: De aficionado…a “aficionado”

Querido “aficionado”, antes de seguir con estas líneas quiero aclarar que no me siento, ni mucho menos, mejor persona que nadie por escribirte esta carta pero, dado que este rincón representa, en cierto modo, a todos los aficionados al carnaval, no he podido evitar dedicar unos minutos a manifestar mi inmensa indignación con tu comportamiento, ese compartamiento que ensucia nuestro nombre.

¿Cómo puedes llamarte aficionado cuando le faltas, continuamente, el respeto a esta fiesta? ¿Si no tienes la inteligencia suficiente para valorar el trabajo de tantas y tantas personas que se suben a las tablas del Falla cada día a darte lo mejor de sí mismo? ¿Si te burlas cada noche de su trabajo?¿Si despotricas de sus letras, o de su música, o de lo que sea, por al placer de hacerlo, tras ese rostro frío, oculto detrás de una pantalla?

Todos tenemos nuestros gustos (que para eso son subjetivos – palabra que tampoco sé si eres capaz de entender) y, ¡¡claro que hay agrupaciones peores y mejores!! como todo en esta vida,  pero todas y cada una de ellas merecen un respeto. Un respeto que tú violas con tus palabras hirientes y risas de ironía afiladas como cuchillos. Un respeto que en tus manos agoniza cada segundo. Que se evapora con cada aliento maldito que sale de tu boca.

Pero, ¿sabes? lo cierto es que me das pena, porque eres incapaz de valorar la verdadera esencia de esta fiesta que enamora a tantas personas más allá de nuestras fronteras. De esta fiesta que nos hace grande y que tú, con tu poca educación, empequeñeces. Y me da pena también que el término para denominar a tu persona sea el mismo que el que nos denomina a los demás, aficionado.

Porque ese que le revienta el tipo a una agrupación por las redes antes de salir al teatro. El mismo que filtra letras y escenarios. El que vacila de “guay” ante todos con sus comentarios llenos de poca vergüenza, riéndose, no sólo de las agrupaciones, sino también del resto de aficionados, ese, ese no es aficionado ni es nada, ese es un cobarde incapaz de devolverle a esta fiesta todo lo que merece.

Sin más, porque no mereces mucho más y seguramente te rías también de mis palabras, me despido, deseándote sólo la ignorancia, porque sólo la ignorancia consigue aburrir a los tontos, para que tus palabras y actos no puedan nunca con esta bonita fiesta, ni con la ilusión de todas esas personas que pasamos el año entero esperando que llegue Febrero…